Sin dudarlo volvería a pedir tu mano, te miraría a los ojos para decirte todo aquello que en mi despiertas, todo aquello quqe somos juntos...todo aquello en lo que me convierto cuando estoy a tu lado.
Jamás olvidaré la sonrisa con la que brillabas aquella tarde, con ese majestuoso vestido y ese ramo que olía a amor.
Aquella tarde nos unimos de una forma especial, más allá de firmas y juramentos. Nos entregamos el uno al otro sin nada más que una sonrisa, una mirada y un abrazo al alma.



































































